lunes, 28 de octubre de 2013

Vergüenza torera

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y Rosendo Mercado pasará por Torrevieja a presentar su último disco “Vergüenza Torera” en las fiestas patronales de los recortes, en las que por recortar han recortado hasta la carpa municipal, me apropio del título de su último álbum, ‘Vergüenza Torera’, algo de lo que algunos representantes políticos de Torrevieja adolecen.

El espectáculo montado por unos y seguido por otros, dirán  estos últimos que en legítima defensa, sobre las asignaciones de los grupos municipales no fue más que un bochornoso  cruce de injurias, descalificaciones y acusaciones  en el pleno, que para más inri,  se ha extendido también  a las páginas de opinión de periódicos provinciales. Debate, que en lo que al  señor de las cuentas toca, extendería si pudiera  a  bandos municipales y las canciones de los bardos locales, aunque si nos paramos a analizar algunos comentarios vertidos, los bardos locales ya se encargan de difundir el mensaje lanzado por “el portavoz”  allí donde se les escucha, o al menos se creen escuchados o leídos. 

Nuestro omnipresente regidor de los dineros municipales, y al parecer adalid de la transparencia y el buen hacer con los recursos públicos, intenta por todos los medios no sólo desprestigiar a su oponente, que de ésta, ni  ha salido, ni saldrá muy bien parado; sino que además pretende extender la duda de la ilegalidad sobre el destino del dinero público, como si no bastara con que fueran poco estéticos. Imagino que ha de saber que la estética o no de las cosas de la moneda parece importarle bien poco al votante valenciano, porque de otra forma lo que sucede con las elecciones en este comunidad debería incluirse dentro de los expedientes X.

Tampoco está exento de responsabilidad en este espectáculo vergonzoso y vergonzante, creado a costa del destino de los dineros municipales el grupo liderado por el concejal más ahorrativo de la corporación. Tanto ahorra, que por ahorrar no se conforma con ir al Ayuntamiento en bicicleta. Ahorra de tal manera que su Grupo Municipal no tiene gastos, así que todo lo dona al Partido. ¿Estético? puede que no. ¿Legal?, más que probable. Tampoco se han cortado estos de seguir la pugna. Descalificaciones, insultos e insinuaciones de todo tipo traspasan las puertas del salón de plenos y amanecen en las en las páginas del periódico provincial con más tirada, en forma de opinión. 

Vergüenza debería darles a todos ellos el lamentable espectáculo que ofrecen al municipio, a los que acusa con la capa de súpertranspi, el guardián de la transparencia, puesta pero que a la hora de explicar sus cuentas tampoco son muy allá,  porque a mí que me expliquen eso de que editar un libro diciendo lo bien que gobiernan, no es campaña electoral o el gasto en desayunos de 400 euros con las asociaciones locales; que por ser, será legal, pero también con cierto tufillo. Y a los que se defienden de su legal, pero oscura como el mar negro, gestión de la subvención para la labor del grupo municipal, que ha ido integra a la cuenta del partido, impidiendo de esa forma su fiscalización.

A ellos debería darles vergüenza, pero a los torrevejenses -me incluyo en esa categoría porque soy de la opinión que uno es de donde pace y no de donde nace-  nos debería hacer pensar. Pero no de la forma fácil de pensar, cómoda y derrotista, aludiendo a que todos son iguales y que no hay nada que hacer porque la política es corrupta per se. Pensar de la forma difícil, de la forma activa, de la única forma en la que se cambian las cosas. Actuando, involucrándonos más en los asuntos del pueblo, informándonos, preguntando, leyendo, sabiendo y por sobre todas las cosas, exigiendo. Exigiendo un poco más de vergüenza torera a nuestros representantes y menos circo. Qué para ver un show de baja estofa, poca clase y mucho insulto  no necesito ir al pleno, me basta con desenchufar mi cerebro y encender la tele.