sábado, 7 de enero de 2012

El peligro de las traducciones automáticas

¿Quién no ha caído en la tentación de utilizar un traductor automático como Google Translate? Muchos son los que lo han intentado y han perecido en el intento, o al menos han palmado algún examen. El ejemplo de la imagen no es muy válido ya que dudo que en ningún texto en el idioma galo aparezca la frase "vamos Rafa", pero aún dudo más de que esta se pueda traducir como Roger Feder, esto es obra de algún graciosillo cibernauta. Pero dejando a un lado esta jocosa traducción podemos encontrar miles de traducciones absurdas utilizando esta herramienta, sobre todo del inglés al castellano o viceversa.
Para muestra basta un botón dicen y yo vi el mencionado botón en forma de redacción en inglés de uno de mis hijos, el "tramposo", porque no se puede llamar de otra forma a alguien que hace una redacción en castellano, la pasa por el google translate al inglés y se la quiere colar a su profesora.
Cuando vi tal escrito "shakespiriano"me encontré con un disyuntiva. Por un lado podía dejarle presentar aquel bodrio inteligible y falto de todo sentido y dejar que llegara el castigo en forma de un rotundo cero, o explicarla a aquella "alma de cántaro" que de lo que había escrito en castellano a la supuesta traducción había un mundo. Soy una buena madre, así que le obligué a rehacer la traducción, esta vez a la antigua usanza