lunes, 9 de mayo de 2011

El difícil arte de escribir una entrada


Cada vez que me enfrento a un papel en blanco con el propósito de transmitir alguna idea siempre debo enfrentarme al síndrome del “documento en blanco”. Os preguntaréis que síndrome es ese. Los síntomas son claros, el cerebro se reseca, te entran los sudores de la muerte y te preguntas de dónde vas a sacar las ideas, las palabras, y sobre todo la información adecuada para poder escribir la dichosa entrada, quién dice entrada dice: artículo, noticia, etc., cumpliendo los tres mandamientos principales de toda buena entrada en el ciberespacio, a saber:

1.       Lo bueno si breve, dos veces bueno: esto se refiere principalmente a la extensión del post, si puedes decir algo en 500 palabras no uses 700 porque te aseguro que 300 sobran.
2.       La calidad es un fin en sí misma: la red está llena de contenido e información poco contrastada, escrito a tontas y a locas y en muchos casos hasta con “horrores” de ortografía. Contribuir a ello resta calidad a tus escritos y por ende tráfico a tu sitio.
3.  Un post no es un artículo de investigación: nadie busca en tu blog o tus entradas investigación profunda y periodística sobre un tema en particular. Generalmente los lectores buscan tu punto de vista sobre un tema, con información contrastada sin que resulte excesivamente técnico o elitista.

En principio parecería que seguir estas pocas reglas, no son las únicas pero si las que creo que jamás hay que saltarse, parecería simple a primera vista, pero cuando nos enfrentamos además al síndrome antes mencionado podemos llegar a claudicar en nuestro empeño antes de empezar.

Un ejemplo claro de esto soy yo misma, cada día me parezco más a Johan Sebastian Mastropiero, quién firmaba obras mediocres cuando escribía bajo pedido,  pero cuando sus obras se debían a su inspiración jamás escribió una sola nota1

Obviando el chascarrillo fácil, reírse de uno mismo es un recurso demasiado usado, veamos de qué manera podemos escribir un post sin perecer en el intento.  Creo firmemente que hay que establecer un método de trabajo que nos ayude a enfrentarnos al aterrador “documento en blanco”

Estos son algunos de los puntos a tener en cuenta para construir este método de trabajo:

·         No te sientes a escribir si no tienes una idea clara, solo perderás una ingente cantidad de tiempo.
·         Organízate carpetas con favoritos  en tu navegador, en ellas irás guardando toda la información que encuentres por la web y te resulte interesante clasificadas por temas, esto te facilitará mucho el trabajo y te ahorrará tiempo en la búsqueda de fuentes de información.
·         Antes de escribir una sola palabra ten muy claro el mensaje que quieres transmitir.
·         Usa palabras sencillas pero correctas, no te “divagues” con un lenguaje demasiado grandilocuente, y trata de no llenar tus escritos de localismos. Recuerda que lo que se publica  en internet es leído por internautas de todo el planeta.
·         No escribas sobre temas que no tienes idea, este debería ser uno de los mandamientos. Pero a veces, por circunstancias, tenemos que escribir sobre algunos temas en los que no estamos demasiado “puestos”. Si por casualidad te ves en esta tesitura infórmate antes de comenzar y busca fuentes de consulta. Esto te ayudará a poder cumplir con los puntos anteriores del método de trabajo.
·         Revisa siempre tus post, edítalo tantas veces como creas necesario y no te conformes con la primera versión.  Te aseguro que en cada revisión encontrarás una gran cantidad de cosas mejorables como repeticiones de palabras (los sinónimos están para algo y el castellano es muy rico en ellos), frases enrevesadas, errores de puntuación, etc. 

Estos son sólo algunos puntos a tener en cuenta para construir una metodología de trabajo que nos ayude en el difícil arte de escribir un buen post. ¿Tienes tu algunos más para incluir en esta lista?

1 Johan Sebastian Mastropiero es un personaje de ficción inventado por el grupo de músicos humoristas Les Luthiers