jueves, 17 de marzo de 2011

5 motivos para aplicar nuevas herramientas a la gestión de recursos humanos

Que Internet ha revolucionado las comunicaciones en todos los ámbitos a estas alturas no es ninguna noticia. El desarrollo social y tecnológico de la famosa red ha cambiado las costumbres sociales y los hábitos de consumo. Compramos por Internet, nos informamos en medios digitales y nos comunicamos a través de las redes sociales. Todas estas actividades hace quince años eran impensables y hay quienes aún sienten vértigo ante los avances que trajo consigo la “era digital”. ¿Cuántas personas conoces que vayan a una taquilla a comprar una entrada de cine, un billete de tren o de avión? Y con la llegada de Internet 2.0 y la reciprocidad de la información hasta los elementos de las campañas electorales se planifican teniendo en cuenta a los cibernautas. Esta evolución ha obligado a cambiar los conceptos tradicionales de marketing, comunicación y atención al cliente, que tienen que seguir el ritmo desenfrenado del fenómeno digital y las redes.
Un informe publicado en los últimos días por Stacey Harris, directora de investigación en  recursos humanos de la prestigiosa Bersin & Associates, revela que muchos de los equipos de RH no están preparados para el futuro, me reafirma en la convicción de lo clave que resulta a la hora de implementar los cambios necesarios a un mediano y largo plazo. No hablo solo de cambios en lo que se refiere a las nuevas tecnologías; la realidad demanda cambios profundos en el aspecto cultural, búsqueda de nuevas habilidades, gestión del conocimiento y un profundo proceso de rediseño de las funciones y procesos organizativos. Hay que subirse a este tren, no nos podemos quedar mirando como otros ponen en práctica nuevas maneras de organizar el trabajo y nuevas formas de aprender. Por algo vivimos la era 2.0 seamos o no conscientes de ello. Según este estudio, realizado en 140 departamentos de recursos humanos el 50% de las empresas no llegan a los resultados en 14 áreas críticas. Los problemas más recurrentes encontrados son: la dificultad de entrenar a sus empleados, estar a la altura de las nuevas prácticas y crear cultura de negocio y asociación entre líderes.
Quizás sea esto lo que más me llamó la atención del curso de “Nuevas herramientas de gestión, innovación y desarrollo de los recursos humanos” que ha puesto en marcha IEBS, Escuela de Negocios de la Innovación y los Emprendedores. Contiene precisamente esos elementos claves que a veces se nos escapan y puede ayudar a explorar con profundidad el papel de los recursos humanos en la gestión de estas transformaciones.
El cambio está aquí, el reciclaje es obligado
Los cambios siempre suponen un desafío para el que hay que prepararse mental y profesionalmente. Ikujiro Nonaka e Hiratoka Takeuchi en el muy esclarecedor libro The Knowledge-Creating Company afirman: “El único misterio de la Tecnología  de la Información es que está redefiniendo drásticamente el centro de nuestras competencias y nos ayuda a construir nuevas visiones  para el futuro. Toda  esta transformación no solo tiene que  ver con la  creación de nuevas formas  de hacer negocio, o la aparición de nuevas profesiones, un aspecto en el que tendremos  que invertir un gran esfuerzo es la  recualificación de  cientos de miles de trabajadores, aspecto que solo puede ser salvado por medio de la  formación continua”. Esto confirma lo que percibo desde hace tiempo, la urgente necesidad del reciclaje profesional de los directivos y personal del área de recursos humanos. Porque son ellos quienes plantean las políticas de formación y contratación que las empresas llevan a cabo, y sobre todo, son los que gestionan el mayor activo de cualquier iniciativa empresarial: las personas.
Me gustaría precisar más la necesidad de aplicar nuevas herramientas a la gestión de los recursos humanos,  y creo que básicamente lo puedo resumir en estos cinco puntos:
1.       Adaptarse a los cambios: la aplicación de las nuevas herramientas de gestión nos brinda la capacidad de utilizar las últimas técnicas para gestionar el tiempo, el estrés y el conocimiento imprescindible para afrontar los cambios que han introducido las nuevas tecnologías en la empresa.
2.       Enfrentar los nuevos retos: los modelos de gestión han cambiado por completo, tanto en las competencias, selección, atracción y retención de talento, prima especialmente el emprendimiento, innovación, ética y sostenibilidad como pilares fundamentales de los líderes empresariales del siglo XXI.
3.       Aplicar técnicas novedosas: disciplinas como el counseling  o herramientas para medir la satisfacción y la productividad son técnicas que se han consolidado recientemente como básicas. El counseling, basado en la teoría psicológica sistémica, brinda un apoyo primordial para procesos de cambio mediante el asesoramiento y acompañamiento en las diferentes  situaciones laborales. Las herramientas para medir la satisfacción y la productividad son un excelente método de poner de manifiesto los micro-logros diarios  que se alcanzan pero de los que no se es consciente porque se opera con modelos obsoletos de “gestión eficaz del tiempo” y aún no han aplicado conceptos como la “gestión eficaz de las acciones”, respaldada por numerosos estudios, como explican  David A Whetten y Kim S Cameron en su libro Desarrollo de habilidades directivas, que demuestran que aquellos que obtienen satisfacción con su trabajo son más felices, se sienten más involucradas y como resultado, son más productivos.
4.       Los nuevos modelos de trabajo: la conciliación de la vida laboral y personal es una asignatura pendiente en muchas de las empresas de nuestro país, la retrógrada idea de que “el ojo del amo engorda el ganado” ha retrasado la implantación de nuevos modelos de trabajo más acordes con nuestra realidad social y económica. Modelos que han probado ser económicamente más rentables para las empresas.  Según un estudio realizado por la empresa Alcatel Lucent, tras la implantación del teletrabajo en su organización, el 100% de sus empleados experimentó un incremento tanto en su rendimiento como en sus resultados. Además, el 85% lo consideró positivo en su entorno familiar y el 75% en su entorno social.
5.       La correcta gestión del tiempo y las comunicaciones: quizás el cambio más grande que estamos viviendo tiene que ver con las comunicaciones y la gestión del tiempo, gracias a la aplicación de las nuevas tecnologías adaptadas a los procesos empresariales muchos procesos se han visto simplificados en tiempo y dinero, así como las comunicaciones externas e internas se han convertido en flexibles, ágiles y prácticamente instantáneas. Para poder gestionar estos dos factores es fundamental tener un profundo conocimiento de la aplicación de estas nuevas tecnologías para adaptarlas a las necesidades específicas de nuestra política empresarial.

Esta somera enumeración es la punta del iceberg, es hora de ponernos las pilas y aplicar todas estas nuevas herramientas a las políticas empresariales de recursos humanos. Hace tiempo que se impone la necesidad de una reconversión profunda de nuestra cultura empresarial, y el tema de los recursos humanos es recurrente entre todos los expertos de la empresa, innovación y desarrollo, que llevan proclamando esta necesidad de adaptación a las nuevas exigencias sociales y del mercado. ¿A qué estamos esperando?