miércoles, 9 de febrero de 2011

Mujeres emprendedoras: cada vez más y mejores

Mujeres emprendedoras: cada vez más, y mejores

Según el informe “Mujer y el poder empresarial” elaborado por el Instituto de la Mujer, la cifra de mujeres empresarias se ha mantenido estable en los últimos diez años y ha reducido las diferencias entre hombres y mujeres emprendedoras.
 










Detrás de cada una del millón de mujeres emprendedoras de nuestro país, hay una historia que contar. Pero con una cosa en común: el firme deseo de salir adelante. Estas empresarias tienen cada vez más peso en nuestra economía, y cada una de ellas supone una contribución al crecimiento económico. Según los últimos estudios, no se puede hablar de un perfil único de mujer emprendedora, porque en este millón de historias coexisten características personas y familiares muy diferentes, pero también diferentes modos de entender el espíritu empresarial.

El informe “Mujer y poder empresarial” realizado por el Instituto de la Mujer, constata que la cifra de mujeres empresarias se ha mantenido estable en los últimos diez años, pero se han reducido sustancialmente las diferencias entre hombres y mujeres emprendedoras, en gran medida gracias al acceso de la mujer a los niveles medios y superiores de educación.
Las principales diferencias existentes entre empresarias y empresarios están relacionadas con las tareas que desarrollan, las horas de trabajo y el tamaño de sus empresas. Otra diferencia importante la encontramos dentro del propio colectivo de mujeres empresarias: las más jóvenes, en su mayoría, presentan un perfil cultural y educativo más alto.

Sin embargo, aún queda mucho por recorrer. La Universidad de Cádiz lo refleja claramente en su estudio “Mujer y desafío emprendedor en España”, en el que pone de manifiesto las dificultades a las que se enfrentan las féminas en un mercado de trabajo con oportunidades limitadas y una cultura y estructura social construida sobre la diferencia de géneros que aún sobrevive.

¿Cuáles son entonces las razones que han llevado a este millón de mujeres españolas a afrontar el desafío empresarial? Hay muchas y buenas razones para asumir este riesgo, entre las que destacan: la toma de decisiones propia, como alternativa al desempleo, la superación y satisfacción personal o la seguridad de estar desarrollando una tarea que les gusta y ejecutan a la perfección.

Sean cuales sean los motivos, todos son válidos y ponen un grano de arena fundamental, tanto en nuestra economía como en la mejora de la realidad social de las mujeres. 

Fuente: Apréndelo 
Publicado por Viviana Hunter