martes, 15 de febrero de 2011

Los empleados quieren más formación para afrontar los nuevos retos

Los empleados quieren más formación para afrontar los nuevos retos

Un informe realizado recientemente por la empresa de reclutamiento Hays pone de manifiesto la importancia de la formación continua y el reciclaje profesional para asegurar un futuro profesional a cinco años vista.
 
 
El informe hecho público por la empresa de reclutamiento Hays revela que seis de cada diez  empleados se muestran preocupados porque sus conocimientos actuales no serán suficientes para satisfacer las futuras expectativas profesionales. 

Sin embargo, lo más llamativo de este informe es el enorme desconcierto existente entre trabajadores y directivos acerca de las habilidades que los trabajadores deben adquirir. Más de la mitad de los 500 empleados encuestados han manifestado no saber de cuáles son los requisitos que les exigirán sus directivos en los próximos cinco años. Charles Logan, director de Hays, explica la raíz de este problema: "Muchos empleadores han estado, comprensiblemente, enfocados en la supervivencia y la agilidad del momento en los últimos años, y nuestra investigación indica que ellos mismos pueden sentirse inseguros acerca de las habilidades que exigirán en los próximos años. Si ellos logran aclarar esto y comunicar lo que necesitarán, esto ayudará a los empleados a trabajar para construir su conjunto de habilidades en la dirección correcta".

Por otra parte, la encuesta también revela que los trabajadores del sector privado encuestados dicen no poder o deber esperar a que sus empleadores se hagan responsables de esta formación y deben ser ellos mismos los que toman la iniciativa. Con todos estos datos sobre el tapete, parece clara la importancia de esclarecer, desde las directivas empresariales, cuáles serán sus exigencias en los próximos años y comunicarlas para que sus empleados sepan qué dirección tomar en su formación y crecimiento profesional. 

Cursos sin sentido

A raíz de esto me viene a la memoria la conversación que manteníamos hace no muchos días en una comida de amigos. La conversación giraba acerca del cursillo de Outlook que había organizado la empresa de uno de ellos, a que los empleados estaban obligados a ir, evidentemente, fuera del horario laboral y, para más inri, los viernes por la tarde/ noche y los sábados por la mañana. La idea general de todos los contertulios era que las acciones formativas de las empresas son positivas, pero siempre que sean con criterio.

Pero en el caso que nos ocupa, y no es único, estas iniciativas parecen más diseñadas para cumplir con los cupos que para realizar acciones formativas de fondo con las que aprovechar el tiempo y los recursos de la empresa para mejorar la formación de sus trabajadores. Muchos de los asistentes a este curso ya manjaban perfectamente el programa de gestión de correo electrónico, y este tiempo les resultó infructuoso.

Ya es hora de que los departamentos de recursos humanos valoren el tiempo y la formación de sus empleados, diseñando acciones formativas para mejorar la eficacia y la formación específica de los distintos departamentos con una buena política formativa. Ello redundará en beneficio tanto de las empresas como de los profesionales. 

Fuente: Apréndelo