domingo, 4 de julio de 2010

Un Argentino el día después de que han sido eliminados del Mundial

Ayer os contaba como se prepara un argentino para ver un partido del mundial. Hoy con mucho dolor en el alma os contaré se pasa el día posterior a la derrota. Si bien en otras ocasiones  ni bien terminar el partido el teléfono no para de sonar y parece que en vez de hacer ring ring, hace: ole, ole, ole, ole, llamadas de amigos y familiares para comentar el encuentro las jugadas, los goles y compartir la euforia. Después de perder Argentina el teléfono queda mudo, no hay llamadas para compartir el dolor, eso es algo que se hace en solitario. Ya vendrán las conversaciones sobre por que no sacaron a este u aquel, lo malísimo que es el entrenador, criticarán al árbitro y a los jugadores, etc. Pero este es el momento del dolor, de las caras tristes, de una pena en el alma que es difícil de explicar por que al fin y al cabo diréis que es solo un partido de fútbol. Pero para los argentinos es mucho más, es la reivindicación del pueblo, es por los pibes que no tienen nada, es el orgullo de ser argentino al menos por un momento en un País que pocas veces te da la opción de estar orgulloso. Y creo que no es el momento de explicar que el orgullo nacional argentino no está en un partido de fútbol, porque hoy, mi parte argentina está tan dolida como la de todos los argentinos que ayer lloraban, puteaban y se cagaban en DIOS (Maradona). Al menos con esto de llevar 18 años en España, tener hijos y familia española tuve la oportunidad de festejar. Por que lo mío es demasiado, ya raya la esquizofrenia, por que siento igual unos colores que otros. Y ayer estuve a punto se sufrir un infarto con el partido de España, hoy solo me queda escribir, por que ya no tengo voz de tanto putear a Maradona, al árbitro que pitó a España y salir a la calle a festejar que España al fin pudo vencer al fantasma de los cuartos de final y ser uno de los cuatro semifinalistas. Así que ahora solo me oiréis gritar (al menos hasta dentro de cuatro años): VAMOS ESPAÑA CARAJO!!!!

sábado, 3 de julio de 2010

Como prepararse para ver un partido del mundial según un Argentino en Europa

Todos saben que no hay nada o casi nada más importante para un argentino que ver a su selección ganar en los partidos del mundial, por lo cual la preparación para ver el partido de fútbol es algo imprescindible. A continuación te describiré los 5 pasos obligados para prepararse para ver el partido.

  1. La equipación: no se puede ir a ver el partido ( ni siquiera en la casa propia) sin vestir la indumentaria adecuada, camiseta hortera de la selección pinturas de guerra en las mejillas (como lo indios pero en celeste y blanco), y de ser posible gorra, escarapela y envuelto en la bandera. 
  2. La garganta: hay que prepararse desde días antes, por eso los argentinos ven todos los partidos, sea el que sea y buscan un equipo al que apoyar para ir entrenando la garganta.
  3. Los cánticos: da lo mismo que el argentino vaya a ver el partido solo en una base perdida en la Antártida sin ningún ser humano a menos de 3000 kilómetros de distancia, es necesario que tnega preparados varios cánticos de apoyo a la selección, el más típico es: Vamos, vamos, argentina, vamos, vamos a ganar, que esta barra quilombera, no te deja, no te deja de alentar. Es preferible que estos cánticos vayan acompañados de algún instrumento de percusión, bombo (tocado con cacho de manguera), la mesa del bar, etc. 
  4. Calentamiento del ambiente: una cosa es muy importante, hay que calentar el ambiente, se aconseja ver vídeos antiguos de partidos que se han jugado con la selección rival, si argentina ganó dicho encuentro ayudará a reforzar la sensación de euforia, si lo perdió es ideal para alimentar el deseo de venganza. Aquí os dejo una muestra: 
Por último es el momento de apelar a el amor a la patria, esa "argentinidad" que aflora para muchos solo durante los mundiales, y para hacernos poner la piel de gallina y sentirnos más argentinos que nunca los publicistas de Quilmes son mandados a hacer, por lo que es recomiendo la visualización de estos dos spots publicitarios antes del partido:

    Ahora sí que estamos listos para disfrutar un partido como Dios (Maradona) manda. Solo te queda preparar la cervecita y unos choripanes, si es posible juntarte con más argentinos y a disfrutar el partido, y si todo va bien a ganarlo. Porque tenéis que recordar que para los argentinos, la selección somos todos, y no solo los jugadores ganan o pierden los partidos, cada argentino vive esa victoria o derrota como si estuviera en el campo. 

    Carta a un amor confuso

    No se exactamente como comenzar estas líneas. Tampoco creo saber muy bien por que las escribo, pero aquí estoy, desgranando mi corazón en el teclado de un ordenador, creando un post para un blog que probablemente nadie llegue a leer. Y entre ese motón de personas que engloba el concepto "nadie" estás tú, el verdadero destinatario de estas palabras.
    Quizás me debería importar más bien poco si lees o no estas líneas, porque a ser sinceros, no están escritas con la intención de ser leídas, sino tan solo escritas. Probablemente a medida que vaya dejando fluir las palabras de mis manos y de mi alma mis sensaciones y sentimientos se vayan aclarando, o al menos desenredando.

    Para empezar sería importante definir el amor, cualquier amor, porque es muy fácil titular un escrito poninedo "carta a un amor confuso" y no tener la más remota idea de lo que queremos decir con ello, como en este caso. No siquiera estoy segura de que mis sentimientos hacia ti sean considerados amor por la gran mayoría de los seres humanos. A menudo el amor se relaciona con necesidades que ni por un momento pueda sentir como pueden ser: la cercanía, el contacto físico, la exclusividad, etc. Todas estas cosas está muy, pero que muy lejanas a mis necesidades, estas más bien se relacionan con el bienestar, con tu felicidad, con las certezas...A ver, si que tengo necesidades. Necesito saber que me quieres, que estás bien, que eres feliz, que me sientes cerca, que piensas en mi, y que tu al igual que yo sabemos positivamente que una parte de nuestra esencia está solamente dedicada a la presencia metafísica del otro. Pido mucho, lo sé, pero es que doy mucho... Mi amor es incondicional, está sustentado por los años, y por unos lazos casi indestructibles. Si he dicho casi, por que el obviar esa palabra significaría que sé a ciencia cierta que nada podría romperlos, y esa es una seguridad que nedie puede tener, ya que si hay algo que no tiene el amor son garantías. Qué estos lazos han sido puestos a prueba en reiteradas ocasiones y siempre han salido indemnes, y quizás incluso reforzados es tan verdad como que soy yo la que escribo estas palabras. Pero eso no quiere decir que nadie pueda tener la certeza sobre la inquebrantabilidad de ellos. Te preguntarás por que te escribo todo esto, si en realidad no te estoy diciendo nada, pero aunque no lo puedas creer, me cuesta decirte que te amo, que has sido mi gran y único amor, aquel con el que comparo a todos los hombres de mi vida, mi vara de medir, mi rasero. Me duele decirte que alguna vez e contra de todo lo que he jurado y perjurado he soñado con un futuro o un presente juntos, que solo me salva de la locura nuestra bendita cobardía y la seguridad de que ese futuro o presente es imposible y quizás por eso mi vida puede tener un sentido sin tu presencia en mi día a día.

    viernes, 2 de julio de 2010

    Pensamientos

    Hoy me di cuenta de lo incondicional del amor, y de su a veces devastadora eternidad. Hoy me di cuenta que soy capaz de amar hasta que me duela el alma y las ganas se hagan tempestad. Hoy me di cuenta de que una sonrisa tuya vale más que un cuadro de picasso y que tu felicidad refuerza mis días. Quizás recién hoy me he dado cuenta que te amo.